En la nueva era de los dioses, el gobierno cambió
drásticamente a como fue anteriormente. Anteriormente el pueblo se movió
siempre alrededor de un monarca o líder que tenía absoluto control o incluso
puede decirse, que los poseía como se posee una finca o un caballo. Para los
dioses, que veían a todos los mortales como iguales esto era completamente
inadecuado.
Eligió a varios de los guerreros mas cualificados para el liderazgo de las
masas entre aquellos que le siguieron en la guerra de la luna de sangre y
los puso al control de las ciudades, las cuales pasaron a ser ciudades
estado. Cada ciudad, a lo mucho 3 ciudades, pasaba al gobierno de una sola
persona. Cada una de estas personas era igual en estatus y poder a los
otros. Al haber ciudades mas grandes que otras, puede pasar que un
gobernante tenga mas poder que otro, pero esto se soluciona de la siguiente
manera; El gobernante de Aden es gobernante de esta ciudad simplemente,
mientras que el de otro tendría el gobierno de Dion y Giran, o de Gludio,
Gludin, y Talking.
Aqui os ponemos un pequeño esquema con los gobernantes y que ciudad dirigen.

Ninguno de los gobernantes tendrá a su ciudad con un dios impuesto, sino que
en cada una de ellas la libertad religiosa será absoluta, pero ese tema lo
dejamos para después.
El gobernante tendrá una serie de consejeros que viven entre el pueblo,
personas mundanas, tal como el herrero o el dueño de una tienda. Entre todos
se encargan de que todo sea fácil para el pueblo.
Las leyes serán iguales en todas las ciudades, pues a la vez, todos los
gobernantes mantienen un consejo y se reunen de 3 a 4 veces anuales en el
castillo de Aden para tratar los problemas de los estados. Las leyes
diferenciales son insignificantes y atañen a una ciudad sin afectar al
resto.
En principio las ciudades son aliadas, y en caso de algún problema suelen
resolverse en parlamento.
En cuanto a la religión en las ciudades, ésta es controlada por las órdenes.
Los templos no pertenecen a una sola deidad, sino que son panteones en los
que los fieles pueden ponerse en contacto con su deidad, sea cual sea. En
caso de haber algún problema político-religioso se convoca una reunión entre
los heraldos de los dioses y los gobernantes.
Hunters es la ciudad sin ley, nadie gobierna sobre esa aldea.

.
|